Llenos de profunda espiritualidad y fraternidad, los principales líderes de las Asambleas de Dios en Nicaragua, desde la Universidad Martín Lutero, sostuvieron un emotivo encuentro con los descendientes del recordado evangelista puertorriqueño Yiye Ávila, con el objetivo de honrar su memoria y rememorar el impacto de su ministerio en la nación centroamericana.
La reunión contó con la presencia de Doris Myrna Ávila Talavera (hija del evangelista), José Agripino Rodríguez (yerno) y Miguel Sánchez Ávila (nieto), quienes fueron recibidos por la comunidad pastoral nicaragüense para intercambiar testimonios sobre las históricas visitas de Ávila al país.
El reverendo Roberto Rojas, secretario general de las Asambleas de Dios, enfatizó que la figura de Yiye es relevante, “él marcó la pauta en la predicación del evangelio en los medios masivos de comunicación y muchísimos de los hermanos que asisten a las iglesias nuestras aceptaron a Cristo a través de él, escuchándolo por la radio, pero en los eventos masivos que tuvo en el país”.
Durante el intercambio, los pastores destacaron la figura de Yiye Ávila no solo como un orador elocuente, sino como un referente de vida cristiana y expresaron su respeto y admiración.
“Tenemos una gran deuda con Dios y con él por todo lo que hizo en Nicaragua, me alegra mucho el reconocimiento que el Gobierno de Nicaragua hace a este gran hombre de Dios, a quien conocí. Como Asambleas de Dios, como parte del pueblo evangélico, le damos gracias a Dios por la vida de Yiye y reconocemos la figura de este hombre de Dios, que aunque no era nicaragüense, los nicaragüenses sentimos mucha gratitud por su aporte al evangelio”, añadió Rojas.
Un legado que trasciende generaciones
Yiye es recordado como un hombre de profunda humildad, un predicador incansable, un modelo de disciplina, siendo reconocido por su entrega total a los planes de Dios a través del ayuno y la oración.
En este sentido, la familia del evangelista compartió anécdotas íntimas sobre el compromiso del «Evangelista de la Sanidad», recordaron cómo su dedicación permitió llevar el mensaje bíblico a rincones remotos del mundo, logrando no solo la conversión de miles de personas, sino también testimonios de sanidad física y espiritual que aún persisten en la memoria colectiva de la iglesia.
“La gracia y gloria de Dios se manifestó a través de un hombre, lo que Dios hizo por medio de él se ve claro no solo en este país, sino en familias. La semilla de la palabra en nosotros, es la evidencia que la palabra de Dios es poder. Este es el tiempo en donde a través de estas puertas que se están abriendo se viene algo mayor y la palabra es clara cuando dice: que la gloria postrera es mayor que la primera y ya Dios sentó precedentes a través de Yiye”, mencionó Miguel Sánchez Ávila.
Por su parte, Doris Myrna, recordó que su padre oraba hasta 10 horas diarias, realizaba ayunos y predicaba por amor a las almas, “esa fue su forma de ser, todo se lo dejaba a Dios, fue un siervo que amó a Dios con una pasión extrema y dejó un legado y ustedes tienen el beneficio de haber recibido la palabra, con la que muchas almas se salvaron y vieron milagros”.
Este acercamiento refuerza los lazos entre el ministerio fundado por Ávila y las iglesias nicaragüenses, reafirmando que el mensaje de fe que sembró en Nicaragua continúa dando frutos en las nuevas generaciones de creyentes.
“Yiye tuvo una pasión por el deporte pero cuando conoció al Señor, él volcó todo eso a Dios, entendemos que al hacer eso tocó vidas, trascendió a otras generaciones y lo vemos actualmente y aunque ya no lo tenemos físicamente con nosotros, dejó una palabra, dejó un ministerio, una semilla que sigue creciendo”, finalizó José Agripino Rodríguez.
Te puede interesar: Familiares de Yiye Ávila llegan a Nicaragua para actividades religiosas del Mes de la Paz















