Un nuevo espacio de esperanza, acompañamiento y apoyo para las familias nicaragüenses fue inaugurado en Managua. Se trata del Centro de Atención Psicosocial y de Recuperación de Adicciones Carlos Arroyo Pineda, una obra impulsada por el Gobierno Sandinista para fortalecer la atención a la salud mental en el país.
Está ubicado en el barrio San Luis, del Distrito IV, y es el cuarto sitio de atención en recuperación de las adicciones en Managua. Cuenta con varias salas para brindar sus servicios a los pacientes con un equipo multidisciplinario, desde preclínica, área de trabajo social, sala de terapia grupal, psicología, psiquiatría, entre otras.
Los otros centros en la capital son el Valentín Méndez, el Benjamín Medina y el Centro de Recuperación de Adicciones Dr. Mario Flores, que se ubica en Ticuantepe.
El Centro de Atención Psicosocial Carlos Arroyo brindará atención especializada a personas que enfrentan dificultades emocionales, trastornos de salud mental y problemas asociados a las adicciones, ofreciendo un entorno seguro y humano orientado a la recuperación y el bienestar integral.
«Este centro representa el compromiso de nuestro Buen Gobierno con la salud y bienestar de todos los nicaragüenses, con nuestro Modelo de Salud Familiar y Comunitaria», indicó la doctora María Mercedes Correa, directora del Hospital Psicosocial Dr. José Dolores Fletes.
Agregó que «es un paso más hacia la atención y recuperación de nuestros hermanos y hermanas que luchan contra las adicciones y otros problemas psicosociales. Es un espacio de esperanza y apoyo para quienes buscan una vida saludable y plena».
“Para nosotros es un orgullo que esta casa de esperanza, que esta casa de luz, lleve el nombre del Héroe y Mártir Carlos Arroyo, ya que él fue un ejemplo, tanto para los jóvenes de su generación, como lo sigue siendo para las generaciones actuales”, dijo Carlos Arroyo Zúñiga, familiar del compañero, cuyo nombre lleva este centro.
Francisco Javier Leiva, protagonista y originario del municipio de San Francisco Libre, destacó la importancia de crear estos espacios para brindar una nueva oportunidad no solo a jóvenes, sino a todo aquel que quiera ser atendido y recuperarse de sus problemas de adicciones.
“Yo soy sobreviviente de las drogas. Tengo un año y cinco meses de no consumir y estuve 10 meses y 28 días internado en el Centro Mario Flores y aquí estoy día a día viviendo por mi causa, por mi familia, para seguir adelante y dando un testimonio de que sí se puede salir de las drogas gracias a estos espacios que nos brindan el Comandante Daniel y la Compañera Rosario”, afirmó.




















