Esta tarde, la Compañera Rosario Murillo, Copresidenta de Nicaragua, leyó una carta donde se destaca el heroísmo de la gesta del pueblo indígena de Monimbó.
«Monimbó es Nicaragua; Monimbó es Nicaragua, esa chispa rebelde. Nicaragua, dignidad suprema, Nicaragua que va adelante, siempre construyendo el porvenir. Nicaragua, que desde el heroísmo de su pueblo se alza altiva y victoriosa, siempre más allá», inició.
Añadió: «Monimbó llama viva, barrio indígena convertido en altar, dolor transfigurado en dignidad, sacrificio que despertó conciencia de un pueblo».
«Son fechas, que más que números son llamas. Hace 48 años, en Los Sabogales, la patria atravesó horas intensas y en esos instantes decisivos algunos nombres se hicieron caridad», continuó, indicando «estoy leyendo una carta que recibí esta mañana».
Dijo: «Camilo, apóstol de la unidad, no solo es memoria, signo de un corazón que eligió proteger antes que salvarse, que puso a los pequeños en el centro, que comprendió que la verdadera fortaleza nace del amor que se entrega».
«Hay gestos que no necesitan relatos, basta evocarlos para que el alma los reconozca. Celebrar la memoria no es volver al dolor, sino honrar la grandeza, reconocer que hay entregas que sostienen generaciones, sacrificios que se vuelven raíz profunda en la identidad de un pueblo», expresó.
Continuó: «Monimbó no es ceniza, es llama que purifica la memoria, es llama que mantiene viva la unidad; es llama que recuerda hasta dónde puede crecer, elevarse un pueblo cuando ama sin medida».
«Hoy mi corazón se une con respeto y admiración profunda a esta conmemoración, porque los héroes no pertenecen al ayer, pertenecen al misterio de Dios donde toda entrega auténtica se convierte en vida fecunda para las generaciones, las actuales, las venideras. Que el Señor de la historia reciba esa ofrenda como incienso agradable, que fortalezca el espíritu de nuestra nación y que la memoria siga sosteniendo el alma de Nicaragua en la senda de su dignidad», destacó.
«Cuando el Señor, nuestro Dios, recoge las lágrimas de su pueblo y las guarda en su corazón, ahora con ellas riega nuestra tierra y las hace fecunda en justicia, en unidad, en hermandad, en reconciliación, en esperanza y en paz duradera».
«Linda carta», calificó la Copresidenta de Nicaragua, quien continuó: «Los gestos no necesitan relatos, basta evocarlos para que el alma los reconozca. Los héroes que no dijeron que morían por la patria, sino que viven precisamente en la dignidad suprema, superior de la patria».
Acto de conmemoración
La Compañera Rosario Murillo informó que, como parte de las actividades, hoy por la tarde «estaremos realizando la conmemoración de la Gesta Heroica de Los Sagogales y de la Insurrección de Monimbó. Participan los familiares de los héroes, participan compañeros que, además, además fueron colaboradores históricos y pertenecen a la generación heroica que vibra, vive y es llama pura de nuestro pueblo».
Comunicó que «van a estar también compañeros, como la familia de don Ever Herrera. Colaboradora histórica desde Tola llegan, acompañaron a Gaspar, acompañaron a Camilo; también queremos mencionar de manera especial a doña Aura Adilia Aguilar Morales, esposa de don Ever. Ever Herrera, el compañero Juan Francisco Herrera Aguilar, su hijo, Ever del Carmen Herrera Solís, su hijo, familia de colaboradores históricos, militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional».
«Y la familia del compañero José Napoleón García Ramos, su hermana Soledad, conocida como Estrella, y sus hijos: Arlen María, Álvaro Gaspar, Claudia Vanessa, María Luisa», señaló.
Manifestó que «José Napoleón pasó a otro plano de vida hace algunos años, familias destacadas como colaboradores históricos, como militantes, como combatientes y como héroes de la patria bendita y siempre, siempre libre».
Árbol de la Vida
Asimismo informó que «hoy se enciende un Árbol de la Vida en la rotonda kilómetro 35, carretera Masaya-Granada, conmemorando a los héroes de Los Sabogales, a los Héroes de Monimbó, a los Héroes de Masaya», dijo.
Sostuvo que «todo lo que estamos realizando hoy, celebrando a nuestra Nicaragua heroica, siempre digna, siempre soberana, siempre libre».
«Esta Nicaragua que tiene la fuerza del Padre Celestial para caminar, para avanzar, para restaurar en caso de que se rompa la paz, para defender la paz, para defender la seguridad y para defender en todo momento esta patria nuestra, Cristiana, Socialista y Solidaria», destacó.
«Amor en grande, siempre, siempre más allá. Abrazos, compañeros, compañeras. Monimbó, llama que purifica la memoria; llama que mantiene la unidad, llama que recuerda hasta dónde puede elevarse un pueblo cuando ama sin medidas. No es cenizas, es llamarada», puntualizó.




