En medio de una masiva expresión de fe, fervor y tradición, miles de familias capitalinas y devotos de todo el país acompañan este primero de agosto la peregrinación de la venerada imagen de Santo Domingo de Guzmán, en su tradicional recorrido desde la parroquia de Las Sierritas hacia el centro de la capital.
Este peregrinaje marca el inicio de 10 días de intensas y coloridas festividades, durante los cuales familias locales y visitantes viven la celebración más grande y concurrida de Managua.
Acompañando al pueblo devoto y en cumplimiento del mandato de la Presidencia de la República, encabezada por el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, de asegurar la paz, la seguridad y el disfrute de las familias, las autoridades municipales destacaron el trabajo articulado para esta gran fiesta popular.
La alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, resaltó el esfuerzo interinstitucional que permite a los promesantes expresar su fe con total tranquilidad.
«Todas las instituciones estamos resguardando y asegurando que las familias disfruten en paz y armonía toda esta actividad. Agradecemos de corazón a nuestra Policía Nacional, a los Bomberos Unidos, a la Cruz Blanca y al Ministerio de Salud. Nos unimos en un solo esfuerzo para acompañar a las familias y a los miles de promesantes que vienen no solo de Managua, sino de distintos departamentos y de toda Nicaragua y hasta fuera del país a pagar sus promesas con fe y devoción a nuestro Santo Patrono», manifestó Rueda.
La alcaldesa reconoció la fe y la devoción del pueblo que se vive en celebraciones como estas: “Con esa fe y esa devoción a nuestro Santo Patrono, así es que los milagros existen a diario, lo vemos en nuestro país. Y es gracias a que somos un pueblo de fe y unidos”, recordó.
Por su parte, el vicealcalde de Managua, Enrique Armas, subrayó la amplia agenda de actividades culturales y tradicionales que engalanan a la capital durante este mes, destacando el ambiente de tranquilidad que vive la nación.
«Con mucha fe, devoción y con la alegría que estamos viviendo estas festividades patronales: con la Roza del Camino, la bajada del Santo, el desfile hípico, la feria ganadera, la tradicional corrida de toros en San José Oriental, las Vacas Culonas y las festividades en los barrios tradicionales. Un agosto fenomenal que disfrutamos gracias a este clima de paz y tranquilidad que vivimos todos los nicaragüenses en este Gobierno», enfatizó Armas.
En su trayecto, el santo fue cargado por diferentes grupos de tradicionalistas de Las Sierritas, que en la Cruz del Paraíso fueron relevados por los comités de la capital.
En ese punto, la peaña del santo fue ‘bailada’ una vez más frente a centenares de niños, hombres y mujeres devotos, quienes atribuyen grandes milagros a Santo Domingo.
José Alarcón, “Chepe Largo”, uno de los emblemáticos tradicionalistas, relató la emoción que despierta esta festividad entre las familias.
“No hay una alteración. Todo se ha desarrollado en orden. Hay distintos comités, identificados con distintos colores y hemos visto a la gente muy alegre. Eso me llena de regocijo y no creo que algún día vaya a dejar de existir Santo Domingo. Cuando yo ya no esté en este mundo, los niños que andan por ahí van a ser grandes y son los que van a seguir esta tradición”, afirmó, mientras dirigía a los miembros de su comité que cargaba al santo.
La jornada continuará a lo largo de los próximos diez días con actividades de fe, cultura y de recreación familiar, que se expresa a través de una tradición que año con año reúne al pueblo nicaragüense en torno a la devoción, la paz y la identidad nacional.



































